Fundación IBBY, REFORMA, USBBY e IBBY Mėxico A Leer

Leer salva vidas 

El Consejo Internacional por los Libros para los Jóvenes (en inglés, IBBY o International Board on Books for Young People), su filial estadounidense (USBBY), IBBY México/A leer, REFORMA, la Asociación Estadounidense de Bibliotecas (American Library Association) y la Asociación de Bibliotecas de Texas, hacen un llamado al gobierno de los EE.UU. y a las instituciones responsables de atender a menores refugiados solos y a sus familias mientras permanecen retenidos, así como tras su puesta en libertad, a fin de que se les permita acceder a libros adecuados, así como estar en contacto con bibliotecarios hispanohablantes formados para usar los libros como herramientas terapéuticas, garantizando así su supervisión mientras se integran en la sociedad. Los libros y la lectura salvan vidas, pues ofrecen a los niños traumatizados la posibilidad de convertirse en ciudadanos plenos que puedan contribuir con sus propias aportaciones a la sociedad a medida que crecen.

El informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO, en sus siglas inglesas) sobre niños extranjeros solos, indica que 56.000 niños sin adultos acompañantes fueron detenidos en la frontera entre México y EE.UU. entre 2013 y 2014. Otros 26.000 más llegaron entre 2014 y 2015. Desde 2009, 186.233 niños y jóvenes menores de 18 años han sido detenidos. De ellos, un 10% son menores de 10 años y un 13% menores de 14. Un 30% son niñas. Una gran mayoría proviene de El Salvador, Honduras y Guatemala, donde se vivió una guerra civil cruenta y apenas documentada en las décadas de los 70 y los 80, en la que fallecieron más de 300.000 personas; 250.000 de ellas sólo en Guatemala, en su mayoría de ascendencia maya.

Pese al descenso en la cifra de menores que han logrado entrar en EE.UU., el número de personas que han huido de la región no ha disminuido. El organismo supervisor Border Fact Check del Departamento de Washington para América Latina (WOLA en sus siglas inglesas) ha informado que México ha empezado a detener a esos ciudadanos provenientes de Centroamérica antes de que alcancen la frontera. Entre octubre de 2014 y junio de 2015, 92.889 fueron detenidos en México y 70.448 en EE.UU.

Algunos de esos menores han sido ya devueltos a sus familias, aunque ningún organismo ha publicado cifras exactas. Según ha informado el Servicio Luterano para la Inmigración y los Refugiados, las condiciones de su devolución parecen haber resultado problemáticas.

Guatemala, Honduras y El Salvador, así como algunas regiones de México, están presenciando la reactivación de sus conflictos con un índice de mortalidad que ha alcanzado cifras de la década de los 80. Estos conflictos están motivados fundamentalmente por la lucha contra el narcotráfico. En Centroamérica, las repercusiones del conflicto previo, en particular la corrupción, la desigualdad extrema, la precariedad policial y la ruptura de las estructuras sociales han provocado que los gobiernos se vean prácticamente incapaces de proteger a sus ciudadanos. Como en la mayoría de las zonas de conflicto, los niños sufren las consecuencias más dolorosas. La avalancha de menores solos que buscan refugio frente a la violencia es un resultado directo de los últimos 45 años de guerra en la zona.

Hoy en día nadie niega que esos niños tengan derecho legítimo a ser considerados refugiados, puesto que sus vidas en sus países de origen están amenazadas por bandas callejeras, fuerzas policiales hostiles y el caos resultante de la lucha contra el narcotráfico. En su informe, la GAO ha reprobado la actuación del Departamento de Seguridad Nacional Estadounidense y de la Autoridad de Protección Aduanera de los EE.UU. por su lentitud en la tramitación de las reclamaciones de los refugiados, que ha supuesto que algunos de esos niños hayan permanecido retenidos durante más de un año y que otros hayan sido deportados sin respetar las mínimas garantías legales. Según un reportaje del canal informativo WKBW (ABC de Buffalo), menos de un tercio de esos niños han tenido acceso a representación legal, lo que les ha impedido recibir un juicio de inmigración justo.

La WKBW también indicó que en un muestreo realizado en 5 instituciones de la CBP en el que se evaluó el destino de los fondos invertidos en los menores durante su detención, se constató un gasto del 0% en tratamientos terapéuticos. Niños que han huido de sus países a consecuencia de la violencia y por temer por sus vidas, que han cruzado México solos, cruzado la frontera, detenidos y mantenidos en un limbo legal y que están sin lugar a dudas seriamente traumatizados, no están recibiendo ningún tipo de terapia. Además, un informe publicado recientemente por el Servicio Luterano para la Inmigración ha hecho hincapié en las siguientes situaciones preocupantes: “el defectuoso proceso de selección en la frontera, por el que muchos niños quedan excluidos de recibir protección debido a su nacionalidad en lugar de por sus circunstancias particulares; instalaciones de detención e institucionales inadecuadas, tanto en la frontera como tras su posterior traslado; fallos en el sistema de asignación, reagrupación y seguimiento que no garantiza plenamente la seguridad de los niños; evidentes deficiencias en la representación legal de los menores (pese a los heroicos esfuerzos de los voluntarios); y las imposiciones presupuestarias para agilizar la tramitación de los niños”.

A la larga, los niños que leen logran mejores resultados en la vida. Unas bibliotecas públicas bien equipadas, el acceso a materiales apropiados y una cultura constante de fomento de la lectura en cada localidad ayudan a los niños en todas partes a vivir una vida mejor. Los niños de escasos recursos, así como los procedentes de minorías étnicas, con frecuencia no disponen de acceso a estos apoyos, incluso en países tan ricos y estables como EE.UU. Y los niños refugiados, así como aquellos cuyas sociedades son destruidas por situaciones de conflicto y postconflicto, no tienen prácticamente ninguna oportunidad de crecer y realizarse como personas. Esta situación es sumamente injusta y, a todas luces, inaceptable. Sin embargo, podemos cambiarla. Por eso hacemos un llamamiento a todos para que se unan a nosotros para dar a esos niños que están sufriendo la oportunidad que se merecen de vivir una vida grata y positiva.

IBBY cuenta con una larga trayectoria impartiendo biblioterapia a niños en situaciones de conflicto, desde Venezuela en 1999 hasta la isla mediterránea de Lampedusa en la actualidad.

IBBY: www.ibby.org
USBBY: www.usbby.org
IBBY México/A leer: www.ibbymexico.org.mx
REFORMA: http://refugeechildren.wix.com/refugee-children