Emma Bosch

Re-creaciones cinematográficas a partir de libros ilustrados y álbumes

Emma Bosch y Jaume Duran

Universidad de Barcelona

(emmabosch@ub.edu / jaumeduran@ub.edu)

 

Resumen: Adaptar una novela al cine suele ser sinónimo de mutilar. Si la fuente original es un libro ilustrado, un álbum o un cómic, y no se trata de un cortometraje de menos de 10 minutos, la adaptación siempre dilata. Suelen aparecer nuevos personajes, que a menudo son más complejos, las tramas se complican… Con diferencias tan substanciales ya no se trata de adaptaciones, deberíamos hablar de “re-creaciones” cinematográficas.

Palabras clave: cine, cine de animación, libro ilustrado, álbum, adaptación.

 

Abstract: To adapt a novel to cinema is synonymous of mutilating it. If the original source is an illustrated book, a picturebook or a comic book, and it is not a film shorter than 10 minutes, its adaptation always implies expanding. New characters usually appear who often are more complex, the plot ussually gets more complicated… Given these substancial changes, we shouldn’t talk about adaptacions”, but we should rather talk about cinematographic “re-creations” .

Key words: cinema, cinema animation, picturebook, adaptation.

 

Cuando se adapta una novela al formato cinematográfico, los guionistas suelen acortar el argumento. En una novela suelen suceder muchísimos más acontecimientos que los que pueden contarse en las aproximadamente 2 horas de que dispone un film. Por otro lado, en la novela, las descripciones o los retratos psicológicos son más profundos. Por ello, los lectores de las historias originales, a menudo se quejan de las mutilaciones que sufren las obras literarias al ser traducidas al lenguaje cinematográfico.

En las navidades de 2009 se estrenó en España el largometraje Where the Wild Things Are (Donde viven los monstruos) dirigida por Spike Jonze, famoso realizador de vídeoclips y director, entre otros, de Being John Malkovich (Cómo ser John Malkovich, 1999) y Adaptation (El ladrón de orquídeas, 2002). El film tuvo un gran éxito de público en Estados Unidos, pero la crítica se dividió entre elogios y vituperios. Los que lo critican desfavorablemente argumentan que el film transgrede el espíritu del álbum en el que se basa, Where the Wild Things Are (Donde viven los monstruos) creado en 1963 por Maurice Sendak y considerado un clásico de la literatura infantil.

Pretender comparar el film con la obra de Sendak no tiene ningún sentido. Es cierto que el álbum fue la fuente de inspiración para que Spike Jonze y Dave Eggers escribieran su guión, pero la creación que realizan es tan distinta del álbum que la similitud con éste podría considerarse anecdótica.

Max es castigado a su habitación sin cenar por cometer una fechoría. Mientras cumple el castigo, la habitación se transforma en una selva y surge un océano que el niño atraviesa hasta llegar donde viven los monstruos. Allí consigue dominarlos y es coronado rey. Cuando se aburre de hacer el salvaje y echa de menos a su madre, decide regresar a casa, donde le espera la cena aún caliente. En el film y en la novela The Wild Things (Los monstruos, 2009), que Eggers ha escrito posteriormente, se narran las posibles razones del comportamiento de Max. Además, y ahí radica su complejidad, los monstruos poseen personalidades muy definidas en los que se pueden reconocer los personajes del film (su hermana, su madre…). El film está tan distanciado del álbum y de la novela que compararlos carece de sentido.

Cuando se realizan largometrajes o novelas adaptando libros ilustrados, una de las dificultades con la que se encuentra el director consiste en dilatar el argumento. Jonze y Eggers no han transferido las aproximadamente 300 palabras e ilustraciones a un metraje de 2 horas. Al prolongar la historia, añadir personajes, situaciones, localizaciones, anécdotas… han realizado cambios muy profundos, obteniendo una “re-creación”. No han sido adaptadores, sino creadores, recreadores para ser más exactos, ya que partían de una creación anterior.

Podríamos cuestionar la libertad de los directores para alterar substancialmente un original, pero no entraremos aquí en este tipo de discusiones. En el presente trabajo nos centraremos en conocer algunos ejemplos de libros ilustrados, álbumes y cómics que han sido re-creados al ser transferidos del lenguaje icónico-textual al lenguaje audiovisual. También consideraremos algunos cortometrajes de cine de animación basados en álbumes que son adaptaciones o traducciones audiovisuales porque, al ser tan respetuosos con sus fuentes, no podemos considerarlos recreaciones.

 

Weston Woods; una fábrica de adaptaciones animadas

Las productoras cinematográficas pueden realizar versiones animadas muy fidedignas de libros ilustrados y álbumes sin añadir nada al argumento, conservando los textos originales, utilizando el mismo registro gráfico, y usando los elementos del lenguaje cinematográfico conservando el tono de la narración. Trabajando de este modo, menos de 10 minutos son suficientes para explicar la historia.

Weston Woods, con Gene Deitch al frente, ha adaptado al cine unos cuarenta libros ilustrados de famosos ilustradores. Maurice Sendak, Tomi Ungerer, Quentin Blake, Tomie de Paola, Rosemary Wells, Pat Hutchins... son algunos de ellos. Según palabras de Deitch, para que el trabajo resultara rentable sólo seleccionaba aquellos libros cuyas ilustraciones “quisieran ser animadas”. Comenta este director que su misión como animador era la de “ilustrar las ilustraciones”. Los ilustradores sólo pueden sugerir el movimiento, los sonidos, la vida… El animador, en cambio, consigue aportar vida a la imagen usando apropiadamente el lenguaje cinematográfico (tipología de encuadre, movimiento, composición, continuidad, montaje, puesta en escena, sonido, música…). Veamos tres ejemplos de traducciones cinematográficas realizadas por Weston Woods[1].

La transferencia de un libro ilustrado al lenguaje audiovisual puede hacerse con diferentes niveles de correspondencia. Un ejemplo de máxima equivalencia lo podemos encontrar en la versión fílmica de A Dark, Dark Tale (Oscuro, muy oscuro, libro: 1981; film: 1983) de Ruth Brown. Este es un corto con una animación mínima. Paul Gagne pasea la cámara por las ilustraciones originales del libro dirigiendo nuestra mirada por las imágenes, deteniéndose en algunos detalles y acercándolos al espectador para acentuar la tensión. La declamación dramática del narrador que lee el texto original y la banda sonora característica de las películas de miedo incrementan el suspense de esta historia de final sorprendente.

Cuando un libro ilustrado o álbum es mediado a un receptor infantil es habitual que el mediador lea declamando e incluya onomatopeyas e incluso cancioncillas que no aparecen escritos. La entonación del narrador de la versión animada del libro de Tomi Ungerer The Three Robbers (Los tres bandidos, libro: 1962; film: 1972), recuerda este acto performántico en que suele convertirse la lectura compartida de libros ilustrados. Deitch, que no puede concebir una adaptación sin trabajar paralelamente el acompañamiento musical, ha decidido no usar música en esta adaptación. Su ausencia acentúa la fuerza expresiva del locutor que, además de leer el texto, añade efectos sonoros con la voz (po-po-po-pow, clink-clink-clink) e incluso tararea unas pegadizas melodías. 

El corto Where the Wild Things Are (Donde viven los monstruos, libro: 1963; film: 1973) es también fiel al original. Deitch hace un uso austero y muy apropiado del lenguaje cinematográfico para adaptar la imagen secuencial fija a la pantalla. La ampliación progresiva del encuadre (idéntica a la secuencia del álbum) para presentar a Max; el uso de fundidos encadenados que transforman paulatinamente la habitación en una selva; y los movimientos ralentizados de los monstruos que ayudan a intensificar su monstruosidad, son algunas de las técnicas utilizadas.

 

Re-creaciones cinematográficas animadas

Los largometrajes suelen presentar cambios mucho más radicales, ya se trate de modificaciones en el argumento, en el tono general de la obra o en ambos. Después de examinar pormenorizadamente las características formales, argumento, personajes, localizaciones, estructura narrativa, tono y tema, de algunos libros y de sus recreaciones fílmicas, hemos distinguido cuatro grupos que presentaremos a continuación con un ejemplo.

 

Tema y tono Idénticos: Cuando el viento sopla

Libro: When the Wind Blows, 1982. Raymond Briggs. Film: When the Wind Blows, 1986. Jimmy T. Murakami (80 min).

Cuando el viento sopla es una narración gráfica en forma de cómic que describe un ataque nuclear al Reino Unido desde la perspectiva de un matrimonio jubilado que vive en una zona rural. La mayoría de las 42 páginas están abarrotadas de viñetas y globos de texto. Esa densidad sólo se rompe en cuatro ocasiones donde se intercalan páginas dobles con una sola escena mostrando los preparativos del ataque y la gran explosión. El tono de la historia es melodramático, pero la ingenuidad de los protagonistas provoca momentos de humor que van desapareciendo a medida que la pareja sufre los efectos de la radiación.

Briggs trabajó estrechamente con el equipo creador de la versión fílmica consiguiendo una obra muy fiel al cómic original. Los personajes de Jim y Hilda Bloggs están dibujados con el mismo estilo gráfico del libro, pero, a diferencia de éste, su hogar y la mayoría de los objetos que hay en él son reales. Los dibujos animados están sobrepuestos en un fondo tridimensional filmado. El film contiene secuencias adicionales que ayudan a contextualizar y comprender mejor a los protagonistas. Estas ampliaciones narran sus sueños, esperanzas, recuerdos, deseos… con un registro gráfico y un código cromático diferentes al de la historia principal, ayudando a diferenciarlos de ésta. El film, además, incorpora imágenes documentales reales de enfrentamientos bélicos mostrando sus atroces consecuencias confiriendo mayor veracidad a la historia.

Nos encontramos ante una clara adaptación, ya que, a pesar de las ampliaciones, el tema y el tono del film son idénticos al del cómic. Sin embargo, gracias al uso de los elementos propios del lenguaje cinematográfico, la incorporación de escenarios reales y filmaciones documentales, aportan autenticidad y realismo endureciendo aún más esta sobrecogedora historia.

 

Tema semejante y tono diferente: El Expreso Polar

Libro: The Polar Express, 1985. Chris Van Allsburg. Film: The Polar Express, 2004. Robert Zemeckis (100 min).

Santa Claus existe. Este es el tema que comparten las dos obras. Un viaje en el Polar Express hasta el Polo Norte y conocer personalmente a Santa Claus y sus duendes servirán para ratificar la creencia del niño protagonista del libro, y para convencer al descreído niño protagonista del film. El mismo tema, el mismo tren, la misma prueba de la existencia de Santa Claus (un cascabel de uno de los renos), el mismo destino, pero necesidades diferentes y, lo más notorio, un tono general completamente opuesto.

Como en muchos otros casos de libros ilustrados llevados a la pantalla, el film introduce elementos, personajes, temas, acciones, diálogos, situaciones… que el relato original no tiene y que pueden hacer más compleja su estructura. Para potenciar este nuevo giro en la historia, el film incorpora tres niños más y un fantasma que ayudan a definir la necesidad de creer en el espíritu navideño del niño protagonista. Por cierto, el fantasma podría leerse como una intertextualidad con el Cuento de Navidad de Dickens.

En buena medida, la técnica de animación utilizada (creación de un mundo virtual en 3D y personajes animados a partir de capturas digitales de actores reales) es tan hiperrealista como las ilustraciones llenas de detalles de Van Allsburg. Pero lo que aquí llama la atención es la transformación radical del viaje tranquilo y apacible –aunque lleno de misterio– del protagonista del libro, en el peligrosísimo trayecto plagado de fatalidades del film. El interés del autor en recrear atmósferas enigmáticas a partir de los escenarios y paisajes se contrapone a los trepidantes movimientos de cámara del film que, además de usar los recursos sonoros habituales (música incidental, ruido ambiente, voces), añade números musicales con espectaculares coreografías. El libro es poético y enigmático, el film se encuentra en el género de aventuras y acción. El film es una recreación porque el tono usado es tan distinto del original que ha generado una nueva obra.

 

Tema diferente y tono semejante: Shrek

Libro: Shrek!, 1990. William Steig. Film: Shrek, 2001. Andrew Adamson y Vicky Jenson (90 min).

Los padres de Shrek han decidido que ha llegado el momento de que su hijo marche de casa, por lo que lo echan a patadas. Shrek, orgulloso de ser un ogro horrendo, emprende su camino. Una bruja le leerá el futuro, y sus predicciones se cumplirán: encuentra un asno, reta a un caballero y se casa con una princesa muy fea.

Steig reconstruye con humor una historia de príncipes y princesas con protagonistas horripilantes. El ogro, el asno parlanchín, la princesa fea y el humor intertextual también los encontramos en el film. Pero la recreación fílmica ha sido muy profunda. Los personajes planos del libro han adquirido complejas personalidades. A lo largo de la historia descubrimos que el Shrek fílmico no se acepta a sí mismo; Asno necesita quien lo quiera; el caballero tiene un complejo; la princesa hermosa esconde el humillante secreto de convertirse en ogresa por la noche; incluso el dragón contra el que ha de luchar Shrek tiene identidad propia. El libro atiende a la acción, el film a los personajes.

El hecho de que la historia cinematográfica se desarrolle en el país de los cuentos permite la aparición de multitud de secundarios, las populares criaturas literarias que provocarán situaciones muy cómicas. El humor intertextual, base del libro de Steig, alcanza su máximo exponente en la recreación cinematográfica. La mezcla de géneros, los homenajes y guiños a otras producciones de fuentes diversas (literarias, cinematográficas, musicales…), tienen en cuenta los referentes de niños, jóvenes y adultos, por lo que consiguen que este film interese a todos los públicos.

De todos los ejemplos que hemos analizado, este es el único en el que el libro sale perdiendo cuando preguntamos a los lectores y espectadores por sus preferencias. El uso de registros gráficos tan distintos, la sencillez del argumento y sobretodo la ausencia de esos personajes tan ricos que ofrece el film decepcionan al lector que desconocía que Shrek era inicialmente un libro ilustrado.

 

Tema y tono diferentes: Dónde viven los monstruos

Libro: Where the Wild Things Are, 1963. Maurice Sendak. Film: Where the Wild Things Are, 2009. Spike Jonze (104 min).

El ejemplo que ilustra este apartado nos servía para abrir este trabajo. Se trata de una recreación muy libre en la que tanto el tema como el tono son muy diferentes al álbum en el que se basa.

 

En definitiva…

Conocer las fuentes en las que se inspiran los autores y comparar las obras enriquece el imaginario, desarrolla la recepción activa y estimula la visión crítica del lector-espectador. Las variaciones en la forma y contenido evidencian los mecanismos y estrategias de los diferentes lenguajes ayudando a comprenderlos mejor. Conocer las traducciones, versiones, adaptaciones, recreaciones... amplía el abanico de posibilidades para enfrentarse a una historia y facilita el camino para que el lector-espectador pueda erigirse en re-creador y, quizás, en creador.

 

Bibliografía

BRIGGS, Raymond (1983), Cuando el viento sopla, Madrid: Debate.

BROWN, Ruth (2007), Oscuro, muy oscuro, Madrid: Océano Travesía.

DEITCH, Gene (2001), “How To Succeed in Animation” [en línea], [http://www.awn.com/genedeitch] Consulta: julio de 2010.

EGGERS, Dave (2009), Los monstruos, Barcelona: Mondadori.

SENDAK, Maurice (2000), Allà on viuen els monstres, Pontevedra: Kalandraka.

STEIG, Wiliam (2001), Shrek!, Barcelona: Ediciones B.

VAN ALLSBURG, Chris (2004), El Expreso Polar, Caracas: Ekaré.

UNGERER, Tomi (2007), Los tres bandidos, Andalucía: Kalandraka.

 

Filmografía

Allà on viuen els monstres (1973). Gene Deitch.

Cuando el viento sopla (1986). Jimmy T. Murakami.

Donde viven los monstruos (2009). Spike Jonze.

El Expreso Polar (2004). Robert Zemeckis.

Els tres bandolers (1972). Gene Deitch.

Shrek (2001). Andrew Adamson y Vicky Jenson.

Un conte fosc, molt fosc (1993). Paul Gagne.

 



[1] Agradecemos a Amàlia Ramoneda, Teresa Duran y Oblit Baseiria por desempolvar y cedernos las cintas de VHS que contienen estos fantásticos cortos que, lamentablemente, ahora se encuentran descatalogados.