Rosa María Bedoya

¿Es posible hablar de literatura de género en niños de 8 a 11 años?

Rosa María Bedoya

Club de Pequeños Escritores/Pontificia Universidad Católica del Perú

(rbedoya@pucp.edu.pe)

 

Resumen: La producción literaria de niños y niñas presenta rasgos característicos, opuestos entre sí, que permiten afirmar que existen diferencias de género que reproducen modelos de literatura femenina y masculina, desde una particular visión infantil. En el corpus analizado encontramos, por ejemplo que las niñas enfrentan conflictos personales que se resuelven pacíficamente, mientras que los niños resuelven conflictos de orden social y lo hacen a través de enfrentamientos físicos, resaltando los episodios violentos.

Palabras clave: literatura escrita por niños, literatura femenina, literatura masculina.

 

Abstract: The literary production of children has particular features, that are opposed among them, since the story had been narrated by girls or boys; these characteristics allow us to say that there are gender differences in children’s point of view that reproduce patterns of female and male adult’s literature. In the corpus analyzed, we found, for example, that girls face personal conflicts, which are solved peacefully, while boys try to resolve problems of social type, which are solved through physical confrontation and emphasizing violent episodes.

Keywords: literature written by children, Child’s literature, female literature, male literature.

 

A lo largo de una década de realizar talleres de creación literaria para niños en un rango de edades entre 8 y 11 años en el Club de Pequeños Escritores (Lima, Perú), he podido notar diferentes rasgos de género en los cuentos creados por niños y niñas. A pesar de que la motivación del cuento es la misma, de que el tiempo y el espacio son compartidos, el producto literario aborda personajes, perspectivas y conflictos sustancialmente diferenciados. Por ello este estudio toma como hipótesis que existen rasgos de género diferenciados entre los niños y niñas autores y que estas diferencias se relacionan con la forma de entender y enfrentar los conflictos de la vida de los niños de uno y otro sexo.

Con esta inquietud, seleccioné un corpus de 32 cuentos creados durante tres sesiones de taller, dos correspondientes al verano del 2006 y una al verano del 2007, al cual dividí en dos bloques. El bloque A, compuesto por las sesión 1, que desarrolla cuentos libres, y la sesión 2 que aborda cuentos fantásticos. El bloque B, conformado por la sesión 3, presenta cuentos con un tema común: escribir sobre el hada Campanita que cae a un inodoro.

 

Los cuentos tradicionales de la literatura europea

Teniendo como base las 31 funciones de los personajes de relatos tradicionales que Vladimir Propp (2000: 38) desarrolla, he preferido emplear la versión revisada de Gemma Lluch (2004: 107):

1. El protagonista o héroe en torno al que gira toda la acción.

2. El antagonista representa la fuerza contraria al anterior.

3. El objeto, la necesidad, el deseo, el temor que mueve la acción, donde se incluye a la princesa víctima como objeto de rescate.

4. El destinatario o beneficiario de la acción, a veces identificado como el protagonista.

5. El ayudante del protagonista.

A través del análisis de estas funciones en los textos pretendo identificar si estas funciones están presentes, y de ser así, determinar si se repiten los arquetipos asociados a ellas o si estos han sido modificados.

Mucho se ha dicho de la escasa presencia femenina en la tradición literaria universal, limitándola a ciertos arquetipos que la calificaban como la bella indiferente, la mujer fatal, la vieja bruja o la celestina. En los cuentos infantiles la mujer es representada como la mala (bruja, generalmente), o la víctima (princesa o el sujeto a rescatar), mientras que los hombres han ocupado siempre el rol del héroe.

No obstante, actualmente es posible encontrar ejemplos literarios y no literarios de estructuras narrativas que modifican estos arquetipos, como es el caso del ogro Shrek y la princesa Fiona, que ya va por su cuarta película, habiendo reformulado el modelo de pareja en los cuentos de hadas, rompiendo el mito del príncipe azul.

 

La literatura escrita por mujeres

La escritora y crítica literaria española Laura Freixas (2000: 213) considera que es posible hablar de literatura femenina en la medida en que la literatura escrita por mujeres tiene características que la diferencian a primera vista de otro tipo de literatura, es posible hablar de literatura femenina, así como es posible hablar de literatura hispanoamericana o peruana, entre otras categorías.

La crítica a favor y en contra de la literatura femenina o escrita por mujeres coincide en ciertos rasgos propios de las autoras, frente a sus pares masculinos:

1. Dicotomía dentro/fuera de casa; considerando el mundo íntimo, privado como rasgos preponderadamente femeninos.

2. Literatura escrita de-para-por mujeres, es decir, autoras que escriben sobre protagonistas y condición femenina como tema principal.

3. Una mirada de mujer que ve las cosas de otro modo (particular), e irrumpe en el orden patriarcal, donde lo masculino es dado como lo universal.

4. Dicotomía linealidad/fragmentación en la estructura narrativa (hombres: linealidad, narración organizada, vs. fragmentación e irregularidad en las mujeres, relativa carencia de acontecimientos).

Recojo también de la crítica americana Elaine Showalter (Moi, 1988: 67) los rasgos que ella define como propios de las tres etapas de la literatura escrita por mujeres y que reciben el nombre de feminine (femenina), feminist (feminista) y female (lo femenino, en un sentido neutro). Estos serían:

Etapa femenina:

1. Límites impuestos a la feminidad (naturaleza idealizada, sentimientos tiernos y castos, cuidado de la reputación).

2. Lenguaje delicado, uso de eufemismos, inhibiciones vs. lenguaje escatológico o sexual de sus pares masculinos.

3. Obras conservadoras, antifeministas.

Etapa feminista:

1. Heroína rebelde, ya no sumisa.

2. Reinterpretación de arquetipos y símbolos femeninos.

3. Personajes masculinos borrosos, dejan de ser protagonistas.

Etapa female:

1. Autodescubrimiento de su esencia femenina.

 

La literatura masculina

Es pertinente señalar que no existen estudios de la literatura escrita por hombres como una categoría literaria porque la literatura masculina ha sido desde siempre considerada como sinónimo de literatura universal. Para el presente trabajo se considerará una posición masculina aquella que se opone a los rasgos establecidos como propios de la literatura femenina.

 

El taller de Pequeños Escritores

A este taller acuden niños a quienes les gusta escribir. Lo relevante de la metodología empleada es que los participantes se concentran en desarrollar y evaluar diferentes historias durante el espacio de creación colectiva y luego vuelven al ámbito de la creación personal para escribir su cuento.

En el intercambio de ideas las propuestas de niños y niñas es marcadamente diferente, generalmente los niños proponen características de superhéroe o de villanos malvados a los personajes en construcción. En cuanto a las acciones propuestas como eje de la historia los niños suelen proponer asesinatos, accidentes fatales o explosiones que terminan con todo el planeta. Las niñas hacen exclamaciones de desacuerdo y defienden sus puntos de vista, por lo general desestiman las propuestas de sus compañeros y esto puede comprobarse con la lectura de los textos.

 

El análisis

Para facilitar el análisis he preparado una matriz que incluye las siguientes variables:

1. Sexo del autor.

2. Título/Tema del cuento (en busca de temas considerados femeninos: naturaleza, sentimientos, amistad femenina, maternidad, relación con la madre, en los cuentos de las niñas).

3. Relación Rol/Sexo/Edad del protagonista (en busca del rol víctima o héroe).

4. Relación Rol/Sexo del antagonista (buscando saber si se mantienen algunos modelos arquetípicos de la literatura universal).

5. Relación Rol/Sexo de personajes secundarios (buscando definir si aparecen personajes de ambos sexos).

6. Estructura narrativa (relato o cuento, partiendo de la identificación de un conflicto).

 

Hallazgos

1. La primera característica del corpus estudiado es que tanto niños como niñas de forma espontánea (sesión 1 y sesión 2) escriben historias cuyos protagonistas coinciden con el sexo del autor. Incluso esta característica se extienden a los personajes secundarios. Solo en la tercera sesión, que incluye un pacto entre niños y niñas, todos escriben sobre el hada Campanita, sin embargo se nota que los niños buscan estrategias para otorgarle un enfoque masculino a la historia que vivirá la protagonista.

2. Los espacios donde se desarrollan las historias en los cuentos libres corresponden a espacios interiores (hogar, colegio, lugar de estudio o trabajo) en el caso de las niñas y a exteriores (el campo, la calle, la ciudad) en el caso de los niños.

3. Los conflictos abordados por niños y niñas difieren radicalmente. Ellas, por lo general, abordan conflictos de carácter personal, que interesan y afectan únicamente a la protagonista y los enfrentan sin violencia (armas femeninas); en cambio ellos abordan conflictos de carácter colectivo. El protagonista debe actuar para resolver un conflicto que afecta a la comunidad, empleando armas de combate y/o enfrenamientos físicos (armas masculinas).

4. La edad de los personajes es también abordada de diferente forma. Las niñas en los cuentos espontáneos incluyen personajes en edad infantil, vulnerables por haber quedado solas en el mundo o por estar en desventaja física frente a los enemigos o antagonistas, es en el caso de cuentos de hadas que emplean personajes juveniles. Los niños en cambio, en cuentos espontáneos o de consenso, narran historias de jóvenes o adultos, esto se determina por la independencia del personaje y el tipo de misión que debe enfrentar, propia del mundo adulto.

5. Encontramos una diferencia sustancial en la configuración de héroes y antagonistas a enfrentarse en la historia correspondiente a los autores de uno y otro sexo. En el caso de los niños se eligen antagonistas que representan un gran reto para el héroe por su marcada superioridad física o por su extrema vileza. En el caso de las niñas autoras la superioridad del antagonista no es tan exagerada, en el caso de su producción literaria encontramos mayor presencia de la adversidad como un oponente difícil de enfrentar.

6. Acorde con la etapa femenina de la literatura de mujeres, las niñas procuran dar un final feliz a sus cuentos y evitan narrar situaciones violentas o penosas. Evitan narrar el momento de la muerte, solo lo sugieren. Incluso cuando el título del cuento anuncia una muerte, este termina con un final feliz. En los niños en cambio es frecuente encontrar escenas de violencia narradas con detalle, así también presentan mayor número de relatos de final trágico.

7. El análisis de los arquetipos empleados nos remiten a una constante que coincide con los rasgos de la etapa feminista: niñas autoras que modifican el arquetipo tradicional de héroe para introducir el rol de heroína con características peculiares y el de auxiliar-víctima que remplaza a la tradicional princesa víctima; mientras que los niños mantienen los arquetipos tradicionales, del héroe, el villano, el ayudante, el objeto mágico

 

Conclusiones

De los siete hallazgos producto de la investigación, solo uno constituye una característica común a los niños y a las niñas autoras: la preferencia por escribir sobre protagonistas de su mismo sexo. Los demás hallazgos marcan las diferencias de género en la producción literaria de las niñas y niños.

Tenemos así que podemos definir como rasgos típicos de las niñas escritoras los siguientes: a) Abordar escenarios interiores como el hogar o la escuela; b) Conflictos de índole personal, que no tienen trascendencia en el colectivo social; y c) Que se resuelven de preferencia empleando armas disuasivas e intrínsecas al personaje, es decir se resuelven los conflictos sin enfrentamientos violentos. En oposición, los cuentos de niños autores se caracterizan por: a) Abordar escenarios exteriores; b) Presentar conflictos que afectan un colectivo social o universal (salvar el planeta); c) Enfrentarse físicamente en combates o empelando armas de fuego o tecnológicas.

La oposición entre literatura femenina y literatura universal, de otro lado se estaría reflejando en los siguientes aspectos: 1) Predominio de armas disuasivas, en el caso de las niñas, frente a armas de combate o enfrenamientos violentos, en los niños; 2) Instaurar el modelo de heroínas de edad infantil, frente a héroes “grandes”, es decir, jóvenes o adultos; 3) Parquedad en la presentación de heroínas y antagonistas, frente a la grandilocuencia para envilecer al antagonista y resaltar las proezas del héroe.

Acorde con la etapa femenina de la literatura de mujeres, las niñas procuran dar un final feliz a sus cuentos y evitan narrar situaciones violentas o penosas. Además, es frecuente en las niñas autoras escribir relatos sin conflicto, o conflictos sin un antagonista tradicional. La mirada femenina se materializa con la apelación a la adversidad como oponente en sus historias, así como ciertos sentimientos tales como la frustración del personaje o la culpa.

En oposición al tipo de discurso de las niñas, una particularidad de los textos escritos por niños va más allá de la generalidad de la literatura universal. En los niños es frecuente encontrar escenas de violencia narradas con detalle, así también presentan mayor número de relatos de final trágico.

Por último tenemos que las niñas transgreden el uso de los arquetipos tradicionales, reformulando el rol del héroe, al reemplazarlo por una heroína que enfrenta conflictos de otro orden, generalmente por sí misma sin recurrir al auxilio de un varón y que emplea sus habilidades disuasivas como armas; y a la princesa víctima, reemplazándola por un personaje de mayor acción: la auxiliar-víctima. Mientras que los niños se mantienen fieles a los arquetipos tradicionales de héroe (masculino), antagonista, víctima, auxiliar y objeto mágico, entre otros.

 

Bibliografía

FREIXAS, Laura. (2000), Literatura y mujeres. Escritoras, público y crítica en la España actual, Barcelona: Ediciones Destino.

LLUCH, Gemma (2004), Cómo analizamos relatos infantiles y juveniles, Bogotá: Editorial Norma.

MOI, Toril (1988), Teoría Literaria feminista, Madrid: Ediciones Cátedra.

PROPP, Vladimir (2000), Morfología del cuento, Caracas: Editorial Fundamentos.

 

Fuentes Primarias

Sesión 1

ALEJANDRA, María (2006), “Las aventuras de Lorena Merry y María Alejandra Mafalda”, Lima.

CAMPOS, Sebastián. “El Gran Encuentro”, Lima, 2006.

CUZCANO, Arturo (2006), “Tomás, La Antorcha Humana”, Lima.

GIOVANNI (2006), “Harry Potter y el Mundo del Mago”, Lima.

GOEING, Alejandra (2006), “La historia de un chiste”, Lima.

MESARINA, Ainoah(2006), “María Alejandra y su aventura”, Lima.

THOMAS (2006), “El viaje al futuro de La Antorcha Humana”, Lima.

TICACOLO, Lorena (2006), “La cuadra embrujada”, Lima.

 

Sesión 2

ALEJANDRA (2006), “Personajes Mágicos”, Lima.

ALESANDRA (2006), “La Cantante y la Princesa”, Lima.

CAMPOS, Sebastián (2006), “El Sheriff de capa roja. El mejor Sheriff”, Lima.

CUZCANO, Arturo (2006), “La guerra de la bruja, el cacique y el doctor Hulk”, Lima.

GIOVANNI (2006), “El abogado y su unicornio”, Lima.

MARIA ALEJANDRA (2006), “La Chica de la Noche”, Lima.

MESARINA, Ainoah (2006), “El ángel de la guarda”, Lima.

THOMAS (2006), “El Increíble Hulk”, Lima.

TICACOLO, Lorena (2006), “La princesa Violeta”, Lima.

 

Sesión 3

ACUÑA, César (2006), “La mala infancia del vigilante”, Lima.

ALMAUZA, Diego (2006), “Lo que el wáter se llevó”, Lima.

CLAUDIA (2006), “Lo que el wáter se llevó”, Lima.

DIEGO (2006), “Lo que el wáter se llevó”, Lima.

GARCIA, Sebastián (2006), “El misterio de la luz”, Lima.

GLORIA (2006), “Lo que el wáter se llevó”, Lima.

GONZALES (2006), “Un día alegre de Campanita”, Lima.

HERBOZO, Gabriela (2006), “Lo que el wáter se llevó”, Lima.

M. ANDREA (2006), “Lo que el wáter se llevó”, Lima.

MAURICIO, Arón (2006), “Lo que el water se llevó”, Lima.

MESARINA, Ainoah (2006), “Lo que el wáter se llevó”, Lima.

ROJAS, Favio Ignacio (2006), “Campanita contra sus clones”, Lima.

ROMAN, Mariana (2006), “El colegio de las hadas”, Lima.

QUISPE, Marycielo (2006), “El colegio de las hadas”, Lima.

VALE (2006), “La muerte de Campanita”, Lima.